Sedación

La sedación se asocia a una disminución de la actividad cerebral que puede ir desde cambios imperceptibles hasta un estado de sopor profundo en el límite con la anestesia general.

Esquemáticamente se describen tres posibilidades o grados:

Sedación superficial: Se elimina únicamente la ansiedad sin compromiso de la conciencia.

Sedación moderada: Mayor grado de depresión, hay somnolencia y según el medicamento empleado diferentes grados de amnesia y analgesia.

Sedación profunda: Sueño profundo con respuesta únicamente a estímulos intensos. No hay emociones ni memoria y el umbral del dolor está elevado, Este grado de sedación puede ser administrado única y exclusivamente por un Médico Anestesiólogo.

La sedación ayuda a reducir el miedo y la ansiedad de los pacientes. El efecto sedante permite que procedimientos odontológicos sean completados en menos citas, así como procedimientos complejos ayudan a realizarse en menos tiempo.